Veo estos días con ciertas expectativas el movimiento que han bautizado como "DEMOCRACIA REAL YA!! (así en mayúsculas). Interesante, y de momento seguida, iniciativa que aporta un grito de protesta sin un sustrato ideológico definido, característica que, precisamente bajo mi opinión, es la que la dota de un valor incontestable.
Por lo que he podido comprobar, se trata de un movimiento horizontal que ha enarbolado como bandera el descontento con la clase política y como primera propuesta la reforma del sistema electoral. Hasta aquí plausible desde luego, pero yo creo que una vez encendida la mecha hay que mirar a cotas más altas; me bastó el paseo que me dí ayer en la concentración de Barcelona, para ver unos cuantos lemas interesantes que apelan a un plano superior que la mera división equitativa de escaños y la necesaria limpieza de nuestra casta política.
Si aquí estamos hablando de una eventual revolución, de una regeneración del sistema, esta ha de empezar por nuestras propias convicciones interiores; la deriva económica a la que nos ha llevado el capitalismo más déspota, sostenido por un sistema financiero absolutamente dominado y concentrado por unos pocos ( a los que encima tenemos que rescatar) es solo la consecuencia inexorable de basar la meta vital en el éxito material y no humano.
Hay muchas ataduras de las que nos tenemos que librar, condenas a perpetuidad en forma de hipotecas o trabajos precarios que sentencian a llevar una vida gris; somos una juventud obligada a involucrarse en un mercado laboral desmotivante para precisamente poder continuar manteniendo esas condenas, tenemos que darnos cuenta!! Si seguimos pensando como los eternos aspirantes a casa con jardín y coche, volveremos a mostrarnos como el sustrato indispensable para mantener este capitalismo atroz, del que de repente parece que hemos visto su irracionalidad.
Creo que casi 40 años después, podemos rescatar este fragmento de Network; Howard Beale lo decía muy claro "first you got to get mad". Destruir para construir
Por lo que he podido comprobar, se trata de un movimiento horizontal que ha enarbolado como bandera el descontento con la clase política y como primera propuesta la reforma del sistema electoral. Hasta aquí plausible desde luego, pero yo creo que una vez encendida la mecha hay que mirar a cotas más altas; me bastó el paseo que me dí ayer en la concentración de Barcelona, para ver unos cuantos lemas interesantes que apelan a un plano superior que la mera división equitativa de escaños y la necesaria limpieza de nuestra casta política.
Si aquí estamos hablando de una eventual revolución, de una regeneración del sistema, esta ha de empezar por nuestras propias convicciones interiores; la deriva económica a la que nos ha llevado el capitalismo más déspota, sostenido por un sistema financiero absolutamente dominado y concentrado por unos pocos ( a los que encima tenemos que rescatar) es solo la consecuencia inexorable de basar la meta vital en el éxito material y no humano.
Hay muchas ataduras de las que nos tenemos que librar, condenas a perpetuidad en forma de hipotecas o trabajos precarios que sentencian a llevar una vida gris; somos una juventud obligada a involucrarse en un mercado laboral desmotivante para precisamente poder continuar manteniendo esas condenas, tenemos que darnos cuenta!! Si seguimos pensando como los eternos aspirantes a casa con jardín y coche, volveremos a mostrarnos como el sustrato indispensable para mantener este capitalismo atroz, del que de repente parece que hemos visto su irracionalidad.
Creo que casi 40 años después, podemos rescatar este fragmento de Network; Howard Beale lo decía muy claro "first you got to get mad". Destruir para construir